Ejército reconoce que soldados dispararon en Huité y Gobierno releva a dos mandos militares

El Ministerio de la Defensa reconoció que soldados efectuaron disparos durante los hechos violentos registrados el 27 de septiembre en Huité, Zacapa, que dejaron ocho personas fallecidas. El ministro Henry Sáenz afirmó que se trató de disparos disuasivos de advertencia, mientras el presidente Bernardo Arévalo anunció el relevo de dos altos mandos militares.
Según Sáenz, el informe elaborado por una comisión de Defensa establece que los militares dispararon después de escuchar detonaciones de armas de fuego. El funcionario aseguró que la intención fue proteger la vida y la integridad física de las personas, sin intervenir directamente en el enfrentamiento.
El ministro explicó que el despliegue militar tenía como objetivo instalar puestos de registro y control en los principales accesos al casco urbano de Huité. Cuando comenzaron los disparos, indicó, los soldados no tenían identificada una amenaza ni conocían el origen de las detonaciones.
Sáenz sostuvo que, pese a utilizar sus armas, los militares recibieron instrucciones de no ingresar al enfrentamiento para evitar una escalada de violencia. Sin embargo, las autoridades todavía no han detallado cuántos soldados dispararon, cuántas municiones utilizaron, hacia dónde dirigieron los disparos ni si alguna persona resultó alcanzada por los proyectiles. El informe incluye a 107 militares.
La admisión representa un nuevo cambio en la versión oficial sobre la actuación del Ejército. Inicialmente, Defensa negó la participación militar en los hechos y atribuyó la violencia a estructuras del crimen organizado transnacional. Después reconoció la presencia de soldados en las cercanías, pero afirmó que no habían ingresado al área del enfrentamiento.
Ante los resultados de las averiguaciones internas, Arévalo confirmó el relevo del jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional y del comandante de la Segunda Brigada de Infantería, con sede en Zacapa.
Además, ordenó concentrar al personal de la unidad involucrada en las instalaciones de esa brigada y poner a disposición del Ministerio Público a los militares, su armamento y su equipo, para facilitar las investigaciones.
El mandatario aclaró que los relevos son decisiones administrativas y no representan conclusiones sobre posibles responsabilidades penales. También informó que el informe de Defensa fue entregado a las autoridades judiciales y que será remitido al Ministerio Público.
El documento no se divulgará públicamente por ahora debido a la reserva judicial que rige la investigación, según explicó Arévalo. Las diligencias deberán establecer las circunstancias de la actuación militar y esclarecer lo ocurrido durante el enfrentamiento en Huité.






